Hipnosis

Esta técnica, pese a tener una larga trayectoria histórica, que va desde el antiguo Egipto hasta la actualidad, sigue llenando la mente de dudas y misticismo.

Para empezar a comprenderla es bueno conocer el significado del mismo nombre y los términos que lo componen:

Hipno: Derivada de la palabra griega "Hypnos", que era la personificación del sueño y padre de Morfeo (dios del sueño).
Sis: Sufijo que significa acción o resultado de...

Entonces "Hipnosis" significaría estado de adormecimiento. Este término no es, en la práctica, literal. Muchas veces tendemos a creer que la hipnosis va a hacernos dormir, perder el control, aceptar la voluntad de otro o simplemente sucumbir ante cualquier orden que recibamos. En pocas palabras, ninguna de estas llega a suceder en un estado hipnótico. Aquí explicaré, más en detalle, el proceso y desmitificaré esta técnica, que puede ser muy útil en un proceso terapéutico.

Empecemos por los mitos, altamente conocidos que frecuentan este tema:

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"Voy a dormirme o a perder la consciencia"

Extremadamente falso, en este caso en concreto hay que exagerar esta respuesta, puesto que, en realidad, en un estado hipnótico la mente se encuentra más activa y con una concentración y focalización que va más allá de lo normal.

Tal es así que, el término más adecuado para definir la hipnosis sería "Disociación por focalización selectiva" (término acuñado por el IEPTL), es decir, cambiar el estado mental utilizando la focalización de la atención.

En muchos casos, ciertamente, mantenemos los ojos cerrados, pero únicamente para poder eliminar estímulos molestos y poder centrar la atención en el ejercicio; esto se puede variar y hacer con los ojos abiertos, lo cual se denomina "hipnosis activa".Si un paciente se duerme durante una terapia hipnótica esto la invalida de forma automática, es un error del terapeuta y no sirve de nada.

"El hipnotista o terapeuta puede hacer conmigo lo que quiera"

Absolutamente incorrecto de nuevo. Para empezar, el estado hipnótico se consigue gracias a la voluntad del paciente, si el paciente no desea ser hipnotizado, este proceso se vuelve imposible. También es importante entender que la voluntad de cada uno es imposible de manipular, los terapeutas utilizamos la voluntad para la terapia de forma activa pero no podemos manipularla de ningún modo.

Por último, es importante comprender que, en hipnosis, no cedemos ante las "órdenes" de nuestro terapeuta, sino que seguimos voluntariamente las indicaciones del mismo; cualquier indicación que esté más allá de nuestra voluntad va a ser, automáticamente, negada y el trance roto.

"Yo he visto espectáculos en los que una persona hacía muchas cosas bajo hipnosis"

Es importante recalcar la palabra "espectáculos" o "shows" y, en muchos casos basados en la magia. La hipnosis no es magia y no se debe entender como tal.

En los espectáculos de hipnosis de cierta veracidad, el hipnotista primero pide voluntarios, lo cual ya le hace encontrar a gente con voluntad de ser hipnotizados y después, hace una prueba de "sugestionabilidad", es decir, ve cuál de ellos entrará más fácilmente en una hipnosis simple. En estos casos se pueden realizar pruebas sencillas que, en un escenario, son espectaculares, como mantener la tensión muscular u olvidar (si bien muy temporalmente) algún dato como su nombre o edad, lo cual regresa en poco tiempo.

En los actos en los que vemos cosas como cacarear en vez de hablar, dejar de ver o incluso cambiar de idioma, podemos empezar a entender la palabra "espectáculo" como una función, algo preparado y sin base real. Para conseguir alguna de estas cosas, que no todas, hay que tener a un sujeto con una más que fuerte voluntad de ser hipnotizado y además, tiempo para hacer una sugestión previa que facilite el trance profundo.

En resumen, no hay que preocuparse porque alguien nos diga "duerme" por la calle y que hagamos todo lo que él o ella dice, lo primero es la voluntad y después el tiempo.

relajacion

"Si me hipnotizan es porque soy poco inteligente"

En este caso, hablando de datos comprobados científicamente, se trata de absolutamente lo contrario. Existe una relación positiva entre la inteligencia y la sugestionabilidad, es decir, las personas más inteligentes son más fáciles de hipnotizar. Esto se debe a que tienen más capacidad para concentrarse y focalizar su atención en los estímulos que se vayan señalando.

"Puedo recordar toda mi vida gracias a la hipnosis"

Esta respuesta es más compleja, puesto que la hipnosis mejora el recuerdo de ciertos hitos de nuestra vida, pero también depende de muchas cosas ajenas a la técnica.

Nuestra forma de recordar los hechos del pasado es compleja, muchas veces no nos damos cuenta, pero no recordamos fielmente todos los detalles. Muchas veces olvidamos pequeñas cosas, sin importancia real para nosotros y sustituimos esos detalles por detalles imaginarios, por ejemplo, casi todos recordamos el color de los muebles de la habitación de nuestros padres cuando éramos pequeños, pero ¿recordamos el color de los tiradores de los cajones? La respuesta, mayoritariamente, es que no, pero podemos verlos e "imaginamos" un color, teniendo en cuenta sus gustos, la lógica o simplemente lo que nos parezca mejor. Son detalles sin importancia pero, al fin y al cabo, que imaginamos y no recordamos. Cuanto más intentamos recordarlos, más nos convencemos de que eran así y sustituimos el recuerdo "real" por uno reformulado; esto no varía realmente el recuerdo general, pero sí nos da a entender que, cuanto más recordamos algo, más variamos ese recuerdo.

Esto nos recuerda al "juego del teléfono" cuando éramos niños, en el que el primero de una fila, le decía al segundo una frase y se pasaba persona a persona hasta el final. La mayoría de veces, la frase final era algo parecida, pero alterada y algunas veces dejaba de parecerse. Esto se produce porque cuantas más veces procesamos una información más la cambiamos.

En resumen, podemos recordar cosas más fielmente con hipnosis, pero siempre tendremos la limitación de lo que hayamos "recreado" más veces en nuestra mente y de las alteraciones que, nosotros mismos, hayamos introducido en ese recuerdo.

"El hipnotista tiene poderes"

El terapeuta tiene conocimientos, sería una oración más acertada. Cualquiera tiene la capacidad de hipnotizar, lo que necesitamos es una formación específica para poder comprender los pasos y el proceso que lleva a un trance y, sobretodo, para qué puede servir ese estado.

libertad

"Puedo quedarme en trance para siempre"

La realidad es que, cualquier persona en estado hipnótico puede salir del mismo cuando quiera. No perdemos el control jamás, siempre podemos parar cuando se nos antoje y abrir los ojos cuando queramos. No es un estado de "descontrol" sino un estado de focalización, nuestra mente está activa, más incluso de lo normal, y somos nosotros que decidimos seguir o no.

"Hay algún peligro en ser hipnotizado"

Ninguno, nunca se ha reportado ningún caso de daños físicos o psicológicos a ningún paciente. Cada día miles de profesionales realizan esta técnica a miles de pacientes y lo que se suele reportar es justo lo contrario, un estado de bienestar y relajación muy importantes.

MCI

En este apartado hay que incluir una técnica llamada MCI (Movimientos de Cabeza Inducidos). Esta técnica, ideada por el IEPTL, permite llegar a casos en los que las técnicas comunes no son aptas y que, permite también, un paso al trance más simple.

En este apartado se describe y explica con más profundidad esta técnica.

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