¿Para qué y cuándo acudir al psicólogo?

Muchas veces esperamos a que un problema se vuelva grave o que una situación empeore hasta sus límites antes de pedir ayuda, por estas razones es importante saber cuando llamar para pedir una cita.

¿Qué razones podrían no ser adecuadas o coherentes para pedir una cita en un despacho de psicología?

Unas pocas razones por las que no recomendaría acudir a consulta basadas en preguntas o pensamientos que tenemos en nuestra vida diaria:

"¿Quién soy yo?"

Desde hace unos años la ciencia del autoconocimiento nos llama la atención de una forma exagerada, intentando encontrar (ya sea con test en internet o pruebas que podríamos ver en las redes sociales, como con test y pruebas planteados por "profesionales" que nos intentan desmigajar nuestra personalidad) como somos en un resumen fácil de leer. Estas técnicas o pruebas para llegar a conocernos mejor se basan, en muchos casos en teorías difícilmente comprobables y en procedimientos enrevesados o simplificados en los que, muchas veces, nos dan una respuesta similar o idéntica a la de otras personas muy dispares a nosotros. La mayoría de estas pruebas (carentes de rigor) se basan en preguntas simples que respondemos con una, más que teórica, sinceridad, por lo cual nosotros mismos controlamos o creemos controlar la respuesta final. En este apartado cabe mencionar el psicoanálisis, gran útil de análisis de nuestra conducta que, en las últimas décadas, viene chocando con todo lo que hemos descubierto de nuestro cerebro. El autoconocimiento es una búsqueda noble, pero puestos a conocernos vale más la pena prestar atención a lo que hacemos y ver que somos realmente en nuestras vidas y lo que piensan de nosotros nuestros familiares y amigos a través de lo que les dejamos ver.

"Necesito que me escuchen."

Existen ocasiones en las que simplemente necesitamos ser escuchados. Tenemos un problema y necesitamos una oreja amiga y un hombro en el que apoyarnos. En estos casos, como profesional, no aconsejo acudir a terapia; aconsejo encontrar un buen amigo con el que compartir este problema, no hay nada mejor que sentarse con un amigo y poder charlar y simplemente dejar que salga. En la consulta hay que trabajar sobre un tema, sea el que sea y, normalmente la comunicación será bidireccional, es decir, será una conversación, no un monólogo y, por lo tanto, si solo queremos ser escuchados y nada más no es recomendable acudir a un despacho de psicología.

"Quiero comprobar lo que sé que tengo."

En algunos casos encontramos personas que se han auto-diagnosticado, es decir, que han "encontrado y evaluado" su "problema" o trastorno y tan sólo buscan una confirmación al mismo. El mero hecho de evaluarlos, de ver cosas que ellos mismos no pueden ver, les es incómodo y, en su opinión, equivocado. Cuando se acude a un despacho de psicología lo más recomendable es tener la mente abierta, no estar obcecado en una respuesta que nosotros mismos hemos encontrado desde nuestro punto de vista o el de un amigo. Los profesionales buscamos únicamente la mejoría del paciente, queremos lo mejor para cada una de las personas que se sientan frente a nosotros, en ningún momento planteamos conflictos con ellos ni intentamos degradarlos ni corregirlos por autoestima o ego; cuando encontramos un diagnostico diferente al "auto-concebido" no queremos dar a entender nada ni tampoco agredir al ego o a la inteligencia del paciente, sino ayudarlo a que este problema desaparezca. Como todos los humanos, errar es parte de nuestro día a día, pese a eso, un buen profesional recaba toda la información y sopesa todo lo que pueda hacer que se equivoque en un diagnóstico por el bien del paciente. Si estamos absolutamente convencidos de nuestro propio diagnóstico y no vamos a aceptar otro ni un cambio al mismo, pese a no mejorar nada tras el conocimiento de nuestra "dolencia", no recomiendo acudir a un profesional puesto que sólo puede terminar en conflicto.

Porque

Entonces, ¿Para qué acudir a un profesional y cuándo hacerlo?

Este apartado es más simple realmente. Las razones por las que acudir a consulta son evidentes en la mayoría de los casos, aunque bien es cierto que nos cuesta darnos cuenta de las mismas, por ello daré algunos ejemplos.

En consulta se pueden tratar trastornos como:

Ansiedad
Fobias y Miedos
Problemas en el ámbito de la sexualidad
Desórdenes alimenticios
Trastornos de la personalidad
Traumas
Problemas de adicción
Trastornos de la personalidad o afectivos
Duelos por pérdidas (De pareja, fallecimientos,...)
Problemas en el trabajo o trastornos laborales
Problemas de pareja y/o familia
Malos hábitos que se quieran erradicar
Problemas de control de impulsos
Trastornos psicológicos derivados de otros problemas o enfermedades.
Etc...

Esta es una lista simple de ciertas cosas que se pueden tratar en consulta, pero abarca muchas más cosas que las descritas. Realmente, no es tan importante el problema o trastorno que inicie todo, es más importante lo que provoca y que responde a la pregunta ¿Cuándo debo acudir a terapia?

El problema o trastorno afecta a tu vida, haciendo que se vuelva más difícil y dura o simplemente eliminando tu ánimo hacia la vida diaria o estima hacia ti mismo.
Sufres cambios emocionales importantes que afectan a tu vida, cambios de humor injustificados o reacciones exageradas o fuera de lugar.
Padeces problemas de sueño o concentración que pudieran ser derivados de ese trastorno.
Sufren tus relaciones sociales, ya sea por energía, pesadumbre emocional y falta de ganas o incapacidad para mantenerlas.
Has intentado "arreglar" lo que te pasa, utilizando varios métodos (incluso muchas veces "trucos" psicológicos aprendidos en foros o redes sociales) sin éxito y puede que empeorando el problema de forma importante.
Has dejado de realizar actividades que, en un momento dado, te parecían de interés o agradables, incluyendo las que pudieras realizar en solitario o con amigos (caminar, correr, excursionismo, ir al cine, a tomar algo, a cenar...).
Empiezas a tener hábitos sedentarios o malsanos ya sean desde el punto de vista psicológico o fisiológico.
En resumen, cuando sufres una afectación a tu vida de forma negativa y no puedes controlarlo, tus esfuerzos son en vano y deseas encontrar una explicación y trabajar por el cambio para mejorar en tu vida, ya sea práctica o emocionalmente, se recomienda pedir ayuda.

"¿Estoy empezando a pensar que puedo tener un problema, qué hago?"

Muchas veces esperamos hasta no poder más, hasta estar "en el fondo del pozo" para pedir ayuda, mi recomendación es que cuando empecemos a caer y nos demos cuenta, cuando veamos que un problema realmente nos empieza a afectar, pidamos ayuda. Esto no sólo ayudará a hacer más fácil la mejoría, sino que además ahorrará muchas horas de terapia reduciendo el esfuerzo y el gasto asociado al mismo. Los psicólogos deseamos la mejoría del paciente y nos alegra profundamente poder terminar una terapia con éxito, además en la mayoría de los casos, la primera sesión de un profesional suele ser gratuita a fin de saber si puede ayudarte o si realmente es un problema que pueda tener una afectación que necesite terapia; de esta manera recomiendo, en todo caso acudir para salir de dudas y así reducir las preocupaciones en el futuro.

Los psicólogos estamos para ayudar a mejorar la vida de nuestros pacientes y apoyar en aquellos campos en los que necesitamos ayuda pero no pueden ayudarnos nuestros amigos y familiares, nuestros conocimientos y experiencia buscan ayudar esperando con la puerta abierta en nuestros despachos.

Por último, quiero responder a la pregunta:

"No puedo acudir a la consulta por estar lejos, de viaje o incluso en otra comunidad autónoma, ¿qué puedo hacer?"

Muchos profesionales ya tenemos disponibles las sesiones de terapia on-line que nos facilitan el contacto con las personas que necesiten nuestra ayuda estén donde estén. Utilizamos las nuevas tecnologías adaptándonos a ellas conforme van saliendo y, de este modo, poder ofrecer ayuda incluso a las personas que, por un trastorno, no pueden salir de casa.

En muchos casos estas consultas incluso llevan descuentos aplicados ya que nos permiten tratar al paciente sin desplazamientos, pero para que estas sean realmente útiles es necesario que el paciente se comprometa a mantener la hora acordada, ser puntual y sobretodo tener un lugar privado donde realizar la terapia.

Espero que este texto sirva de ayuda para disipar posibles dudas acerca de estos temas y a facilitar el contacto con el profesional que cada uno pueda necesitar.

En el apartado "¿Qué es y qué hace un psicólogo?" se encuentra la información para acabar de aclarar dudas que podamos tener acerca de la profesión y el procedimiento que se suele seguir en una terapia psicológica.

Muchas gracias por leerme y espero haber sido de ayuda.

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